Esta camiseta es la confesión de quien ha estado cocinando mientras muere internamente.
«I baked you some. Shut the f*cupcakes.» Es lo que miles de mujeres han querido gritar mientras metían bandejas al horno. Es la voz de la mujer que ha pasado décadas transformando su frustración en repostería, sonriendo mientras sus cupcakes hacían el trabajo emocional que debería haber sido mutuo.
En los 50s, la cocina era el reino de la mujer. Era su dominio, su poder, su forma de demostrar que valía la pena mantenerla. Se suponía que debía sacrificar su tiempo, su energía, su creatividad en los fogones, todo para que otros disfrutaran de su trabajo sin compensación ni reconocimiento.
Pero esta camiseta viene a revelar lo que realmente sentía mientras horneaba.
Porque aquí está la verdad incómoda: que muchas veces el acto de cocinar no era amor. Era una transacción. Era ella diciendo: hago esto porque no tengo otra opción. Porque si no lo hago, no soy una buena mujer. Porque mi valor se mide en cupcakes.
La ilustración muestra esa mujer perfecta, radiante, sosteniendo esos cupcakes impecables. Pero el mensaje te dice la verdad: está harta. Está cansada. Y esos cupcakes no son compensación.
«I baked you some.» Es lo que dice. Es la sonrisa, el rol, la performatividad del feminismo de los 50s. Pero «Shut the f*cupcakes» es lo que piensa. Es la rebelión silenciosa de quien finalmente se atreve a nombrar lo que siempre fue injusto.
Esta camiseta feminista vintage es para quien ha estado transformando su frustración en comida. Para quien entiende que el trabajo doméstico es trabajo, y merece compensación, reconocimiento, igualdad. Para quien sabe que los cupcakes no son suficiente razón para seguir siendo explotada.
Llevar esto es llevar un manifiesto sobre el valor de tu trabajo. Es decirle al mundo: sí, cocino, pero no es gratis. Y no es amor, es servitude.
Características:
Tejido: 100% algodón preencogido.
Gramaje: 200 g/m² aprox.
Tallas: S hasta XL.
Detalles: Tejido tubular, doble costura en mangas y bajo, refuerzo de hombro a hombro y cuello de lycra.
Certificado Standard 100 de Oeko-Tex.
Perfecta como regalo para mujeres cansadas de servir, feministas que valoran su trabajo, personas que rechazan trabajo no remunerado, amantes del humor honesto, gente que entiende la explotación doméstica, defensoras de igualdad en el hogar, artistas empoderadas, profesionales que se niegan a cocinar gratis, madres cansadas, amigas sinceras, personas que valoran su tiempo, estudiantes de género, activistas por derechos laborales, gente que entiende la ironía, amantes de camisetas friki con profundidad, personas que rechazan ser compensadas con cupcakes y cualquiera que haya horneado algo mientras pensaba «definitivamente no estoy siendo remunerada lo suficiente para esto».










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